miércoles, 21 de abril de 2010

La inconforme

Esta semana fui a comer con mi esposa a una fonda cerca de nuestro negocio, ese día se nos acerca a la mesa una amiga a compartir con nosotros los sagrados alimentos. Durante la plática salió a tema que había renunciado a su trabajo porque ya no se sentía a gusto con el trato que recibía por parte de la dueña. Cabe mencionar que el negocio es de nueva creación más o menos dos meses, en el ramo de la belleza femenina, ubicada en algún lugar de la Ribera de Chapala.

Argumentaba que cuando la contrataron, le habían prometido que descansaría los días festivos (cosa que para nuestra amiga, es de suma importancia descansar esos días obligatorios que marca la ley). Pero que hace unos días atrás, realizaron una junta con todas las empleadas y salieron comentarios como: el estar aseguradas ante el IMSS, días de descanso obligatorio, pago por tiempo extra, entre otras demandas laborales.

La dueña argumentaba que ella como microempresa no está obligada a ese tipo de demandas laborales. Cosa que a nuestra amiga no le pareció, ya que ella conoce muy bien la ley laboral, por lo que tomo la decisión de renunciar antes de salir en malos términos. A razón de esa junta han renunciado dos empleadas más a parte de nuestra amiga, la inconforme.

Una vez que escuchamos sus argumentos mi esposa de inmediato le dijo que todas las empresas registradas ante Hacienda estaban obligadas a pagar Seguro Social así como otras prestaciones de ley. La única manera que este negocio no esté obligado a dar esas prestaciones, seria que trabajara en la informalidad. Pero al tener un local comercial y permisos del Ayuntamiento lo más seguro es que si este trabajando formalmente, por lo tanto, está obligada mínimo a estas prestaciones que dicta la ley laboral.

Lo que pretendo comunicar en este artículo, es prevenir a los microempresarios que estén tomando este tipo de acciones o medidas con sus subordinados. Ya que ponen en peligro la existencia de su negocio. ¿Por qué? por las siguientes razones:

• Si una trabajadora (or) se queja formalmente ante la Secretaria del Trabajo y Previsión Social la dueña (o) enfrentara una demanda laboral.

• Pesado ambiente laboral.

• Servicio deficiente al cliente.

• Incertidumbre laboral (Seguro Social, incapacidad, aguinaldo, tiempo extra entre otros)

Con tan solo estos argumentos le puedo asegurar que cualquier empresa está en peligro de cerrar el negocio, sino es que antes la emplazan a huelga y por consecuencia, dañar la imagen no solo de la empresa sino de la dueña.

Por lo tanto, son sus trabajadoras las que hacen que los clientes se sientan satisfechos por el trato, y la calidad en el servicio recibido. Ustedes como dueños deben de darle al trabajador por lo menos las prestaciones mínimas que marca la ley así como hablarles con la verdad y respeto que se merecen. Ustedes como patrones solo son los administradores de los recursos del negocio.

Por lo que les aseguro que al tener a los trabajadores contentos, ellos lo trasmitirán a sus clientes en forma de un mejor servicio, haciendo que tengamos a su vez un consumidor plenamente satisfecho que recomendara el negocio a otros y por ende un incremento de las ganancias para los dueños y socios.

Instituto Tecnológico Superior de Chapala

Centro de Emprendurismo e Incubación (CEI),

M.A. Roberto Ramírez Ángeles.            
brokergdl@hotmail.com http://robertoramirezangeles.blogspot.com/