domingo, 11 de abril de 2010

WAL MART

Un alumno del ITS Chapala, platicaba en la cafetería con un compañero sobre la “suerte” que tenía el dueño del Wal mart, al tener tantos millones de dólares para poner sus tiendas de autoservicio en todo el mundo. Que de esa forma, cualquiera seria exitoso y millonario.

Al escuchar tal argumento, de inmediato me acerque a la siguiente mesa y le dije que si podía sentarme y compartir los alimentos; se me quedaron viendo y solo dijeron…. Claro profe.

Una vez que rompimos el hielo con algunas bromillas, les comente que el señor Sam Walton (que en paz descanse) tenía una historia muy diferente a como ellos se la imaginaban. Se me quedaron viendo con cara de incrédulos y uno de ellos comento: ¿a ver cuéntenos la historia?

Nacido en una granja de Oklahoma en 1918, Sam Walton vivió su adolescencia en los duros años de la crisis del 30, cuando tuvo que salir a trabajar de lechero y repartidor de periódicos para colaborar en el presupuesto familiar. En sus años de universidad, mientras estudiaba Economía, Sam trabajó de camarero a cambio de comida y se las ingenió con toda clase de empleos ocasionales. Una vez graduado, se enroló en el ejército para combatir en la Segunda Guerra Mundial.

En 1945, al dejar el ejército, Walton decidió que quería abrir una tienda que además, vendiera mercancía variada como abarrotes y productos de limpieza. Con la ayuda de su suegro, quien le prestó $20,000 y sus ahorros de soldado, $5,000, Walton compró una tienda de abarrotes en Newport, Arkansas. La tienda era una franquicia de la cadena Butler Brothers.

Fue aquí donde Walton innovó muchos conceptos que probarían ser cruciales en su éxito, por ejemplo, se aseguró de que los anaqueles estuvieran repletos de un amplio rango de productos a precios bajos. También cerraba su negocio más tarde que otras tiendas, especialmente durante la época navideña. También fue pionero en la práctica de rebajar mercancía comprando lotes completos a los proveedores más económicos. Esto le permitió ofrecer un ahorro a sus clientes, lo que se tradujo en un aumento de las ventas…………….

Una vez que les platique la historia completa, que por falta de espacio no la publico aquí, ellos se quedaron perplejos y asombrados. El otro alumno comento: ¿Cuál fue el secreto entonces de su éxito?, por lo que le respondí: él señor Walton explica en uno de sus libros las 10 reglas para el éxito:

1. Comprométete con tu negocio. Cree realmente en él. Si amas tu trabajo, estarás ahí todos los días haciendo tu mejor esfuerzo, y dentro de poco todos a tu alrededor se van a contagiar de tu pasión; es como un fiebre.

2. Comparte las ganancias con tus asociados y trátalos como tus socios y a la vez, ellos te trataran a ti como su socio y juntos logran resultados que superaran tus sueños más ambiciosos.

3. Motiva a tus asociados. El dinero no bastan. Fija metas elevadas, promueve la competencia y lleva el marcador. Haz grandes apuestas ofreciendo bonos extraordinarios.

4. Comunícale todo a tus asociados. Entre más sepan, más entenderán. Entre más entienden, más se encariñarán con el negocio. Una vez que se encariñan, ya nada ni nadie los va a parar. La información es poder y el poder que adquieres al facultar a tus empleados, por mucho contrarresta el riesgo que corres de que tu competencia tenga tu información.

5. Agradece todo lo que tus asociados hacen por el negocio. Nada puede igualar esas palabras bien escogidas de agradecimiento en el momento preciso. No te cuesta ni un centavo, pero valen una fortuna.

6. Celebra tus éxitos y encuéntrale el lado ligero al fracaso. No te tomes tan en serio. Relájate y todos a tu alrededor se relajaran. Divierte y siempre se entusiasta. Y cuanto sientas que se te han acabado todos tus recursos, disfrázate y canta una canción chistosa.

7. Escucha a todos en la empresa e ingéniate una manera para que se abran y hablen contigo. La gente que tiene el contacto directo con el público son los únicos que realmente saben lo que está pasando ahí afuera. Más te vale que tú sepas, lo que ellos saben.

8. Excede las expectativas de tus clientes. Si lo haces regresarán una y otra vez. Dales los que quieren y un poco más. Hazles saber que los aprecias. Reconoce a tus errores y no des excusas… discúlpate. Respalda todo lo haces. “Satisfacción garantizada” marcará la diferencia.

9. Controla tus gastos mejor que tu competencia. Aquí radica una importante ventaja competitiva. Te permite cometer muchos errores y recuperarte. Sin embargo, la ineficiencia, aunque seas brillante, te puede llevar a la quiebra.

10. Nada en contra corriente. Ignora la sabiduría convencional. Si todos están haciendo lo mismo es posible que encuentres tu nicho haciendo justamente lo opuesto.

Continuara……………..

Instituto Tecnológico Superior de Chapala

Centro de Emprendurismo e Incubación (CEI),

M.A. Roberto Ramírez Ángeles. brokergdl@hotmail.com http://robertoramirezangeles.blogspot.com/